Hola a todos, aquí estoy de nuevo con otra receta que espero que os guste. Ideal para cualquier ocasión y que me soluciona muchos imprevistos, ya sea para aperitivos, acompañamientos o simplemente para picar entre horas.
Es muy sencillo de hacer y más sano que muchos de los embutidos que nos venden en los supermercados, cargados de grasas, conservantes, féculas y demás...
Mirar que pinta!, espero que os atreváis a hacerlo.
Es muy sencilla de hacer. Y en cuanto le cojáis el gusto seguro que experimentaréis con diferentes especias y tiempo de secado....pudiendo así adaptarla a vuestro gusto.
Y ahora os explico como lo hago:
Lo primero de todo es escoger un buen trozo de lomo de cerdo de la mejor calidad posible y si es Lomo Ibérico, aún mejor.
El lomo ha de estar lo mas limpio posible de nervios y grasa , esto se hace muy fácil con un cuchillo bien afilado.
El siguiente paso es ponerlo cubierto de sal, muy gruesa, de las de hacer salazón o la dorada al horno y azúcar, a proporción de dos partes de sal por una de azucar. Ha de quedar completamente cubierto. Lo ideal es ponerlo en una fiambrera que se pueda tapar y llevar a la nevera y lo dejaremos en salazón 24 horas, no más, para que no quede salado.
Una vez transcurrido ese tiempo, se saca de la sal, se limpia bajo el grifo de forma rápida para que no se humedezca demasiado y se seca muy bien con servilletas de papel o un trapo limpio todo lo que podamos.
Así queda después de salarlo.
Y ahora es cuando cada uno le puede dar su punto combinando sus especias preferidas.
Yo suelo ir cambiando y así voy probando diferentes sabores.
En esta ocasión lo aliñé con ajo en polvo, pimienta, pimentón y tomillo.
Para ello, pongo un papel de horno extendido, coloco el lomo y lo embadurno todo con la mezcla de especias por todos los lados. Os recomiendo que quede bastante aliñado.
Pongo el papel de horno porque así apenas ensucio nada pero podéis utilizar un paño de algodón o papel de cocina, que luego os servirá para envolverlo.
Lo dejo macerar en la nevera, durante 20 días aproximadamente. Yo lo metí en una bolsa pero podéis envolverlo con vendas y así se secará antes.
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sábado, 22 de agosto de 2015
miércoles, 3 de diciembre de 2014
Rollitos de queso con jamón dulce
Porque las cosas simples a veces son las de mas éxito, os paso una propuesta que seguro que os va a gustar. Sirve para hacer una cena rápida, picoteo o lo queráis sin complicaros demasiado. Además se puede adaptar a cualquier dieta. Sobretodo para los que busquen incrementar las proteínas sin tener que recurrir a la carne o pescado.
Ingredientes:
Queso rallado
Lonchas de jamón dulce
Elaboración:
Extender un puñado de queso rallado sobre una lámina de teflón o papel de horno y fundir un minuto en el micro. También se puede hacer en horno convencional pero emplearéis mas tiempo o sobre una sartén poniendo la lámina de teflón encima para poder despegarlo mejor. Yo recorté una con forma redonda y la empleo para estos casos.
Una vez fundido el queso, poner una loncha de jamón dulce encima y enrollar.
Es mejor comer los rollitos antes de que se enfríen del todo, de esta manera el queso está delicioso.
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sábado, 22 de marzo de 2014
Sepia en salsa Americana
Ingredientes:
500 gr de sepia limpia y a trocitos
1 cebolla mediana picada
3 dientes de ajo picados
200 gramos de tomate triturado (puede ser de lata)
1 copita de brandy
1 vasito de vino blanco
1 vasito de agua
Sal, pimienta y aceite
Elaboración:
Dorar un poco los ajos en una cazuela con un par de cucharadas de aceite y seguidamente añadir la cebolla.
Cuando empiece a dorarse, añadir la sepia, remover a menudo para que se impregnen los sabores y sofreirla hasta que se evapore el agua que suelta.
Añadir el tomate triturado y sofreír unos 10 o 15 minutos a fuego medio.
A continuación, echar el brandy, el vino blanco, un pelín de pimienta y el agua, remover y dejar cocer a fuego suave durante unos 20 o 30 minutos (depende de la sepia) con la cacerola tapada hasta que esté tierna y después cocer unos minutos mas destapada para evaporar un poco la salsa, si estuviera muy caldosa.
Nota: si se hace en olla exprés estará tierna en unos 10 minutos y como quedará muy caldosa, seguro que tendréis que espesar la salsa.
Para adaptarlo a la dieta Dukan, solo tenéis que suprimir el Brandy y el vino blanco.
Yo suelo comprar las sepias con piel porque las encuentro mucho más sabrosas.
domingo, 19 de enero de 2014
Gulas al ajillo
Ingredientes:
(para dos personas)
400 gr de gulas (pueden ser congeladas)
4 dientes de ajo
2 guindillas picantes de las pequeñas o cayena molida....
aceite de oliva y sal
Elaboración:
Poner un chorrito de aceite en una sartén y sofreír los ajos cortados a láminas con las guindillas justo hasta que empiecen a dorarse los ajos. Incorporar las gulas inmediatamente, removiendo unos minutos y retirar. Las gulas se hacen enseguida y quedan mas jugosas si no nos pasamos al hacerlas.
La cantidad de guindilla picante puede variar según el gusto.
Nota: se puede adaptar para la dieta Dukan si se hacen con una cucharadita de aceite por persona.
miércoles, 20 de noviembre de 2013
Albóndigas en salsa de mostaza
En esta ocasión os traigo unas albóndigas diferentes, la salsa se hace en un momento, sin complicaciones y además, con la técnica que ya os enseñe en mi otra receta de Albóndigas ligeras en salsa, resultan muy ligeras porque las albóndigas se cocinan previamente en el micro y no fritas como en las recetas tradicionales.
Esta técnica ha hecho que las cocine más a menudo ya que no solo resultan ideales para dietas, si vigilamos el tipo de carne, sino que además simplifica mucho su elaboración, apenas ensucias cacharros y si a esto le añadimos que es una manera de comer proteínas mucho mas agradable que el simple filete a la plancha al cual muchos de nosotros le tenemos ya una cierta antipatia y ni que decir, ¡lo fácil que es así que los más peques se coman la carne!.
Pues vamos con la receta.
Ingredientes:
(para dos personas)
Para las albóndigas:
400 gr. de carne picada (pollo, pavo o ternera, si estamos a dieta)
1 cebolla pequeña
100 gr de queso rallado bajo en grasa (puede ser parmesano u otro si no estamos a dieta)
2 dientes de ajo
1 o 2 cucharadas sopera de salvado de avena o pan rallado (harina de maíz para los celiacos)
1 huevo
sal, una pizca de pimienta o las especias que mas os gusten
Para la salsa:
1 cebolla mediana
200 ml. de leche evaporada baja en grasa
1 vaso de vino blanco
1 vaso de caldo de carne o un cubito de caldo
2 cucharadas de mostaza de Dijón
2 cucharadas de aceite de oliva
Un puñado de setas salteadas (opcional)
Elaboración de las albóndigas:
Se tritura la carne si es necesario.
En un cuenco se mezcla la carne picada con el huevo, la cebolla cruda triturada, los ajos picados, la sal si es necesario (ojo, las salchichas o hamburguesas ya tienen sal), el queso rallado y el salvado de avena (o lo que hayáis elegido) para que se compacte un poco la masa.
Se mezcla todo muy bien, se forman las bolas con las manos untadas con unas gotas de aceite para que no se os peguen o si tenéis habilidad con la ayuda de 2 cucharas.
Colocáis las albóndigas en un plato que pueda ir al micro, en tandas de 10 o 12 sin juntarlas y las cocináis a máxima potencia durante 4 minutos y cuando las tengáis todas hechas las reserváis.
Y ahora vamos con la salsa:
Se sofríe la cebolla picada con las dos cucharadas de aceite y cuando esté dorada se le añade las albóndigas, ya cocinadas en micro, se remueve todo para que se mezclen los sabores y se añade la leche evaporada, la mostaza, el caldo y el vino blanco.
Se deja hervir a fuego lento unos minutos, dependiendo del tipo de carne, las de pollo con 20 o 30 minutos será suficiente pero las de ternera un poco más para que salgan tiernas.
Las setas, salteadas previamente, se les añade unos minutos antes de acabar la cocción.
¿a que son fáciles de hacer?
Nota: se pueden adaptar a la dieta Dukan desde la fase de ataque si se elimina la cebolla y las setas. Se le puede añadir cebolla en polvo u otras especias para dar sabor.
Esta técnica ha hecho que las cocine más a menudo ya que no solo resultan ideales para dietas, si vigilamos el tipo de carne, sino que además simplifica mucho su elaboración, apenas ensucias cacharros y si a esto le añadimos que es una manera de comer proteínas mucho mas agradable que el simple filete a la plancha al cual muchos de nosotros le tenemos ya una cierta antipatia y ni que decir, ¡lo fácil que es así que los más peques se coman la carne!.
Pues vamos con la receta.
Ingredientes:
(para dos personas)
Para las albóndigas:
400 gr. de carne picada (pollo, pavo o ternera, si estamos a dieta)
1 cebolla pequeña
100 gr de queso rallado bajo en grasa (puede ser parmesano u otro si no estamos a dieta)
2 dientes de ajo
1 o 2 cucharadas sopera de salvado de avena o pan rallado (harina de maíz para los celiacos)
1 huevo
sal, una pizca de pimienta o las especias que mas os gusten
Para la salsa:
1 cebolla mediana
200 ml. de leche evaporada baja en grasa
1 vaso de vino blanco
1 vaso de caldo de carne o un cubito de caldo
2 cucharadas de mostaza de Dijón
2 cucharadas de aceite de oliva
Un puñado de setas salteadas (opcional)
Elaboración de las albóndigas:
Se tritura la carne si es necesario.
En un cuenco se mezcla la carne picada con el huevo, la cebolla cruda triturada, los ajos picados, la sal si es necesario (ojo, las salchichas o hamburguesas ya tienen sal), el queso rallado y el salvado de avena (o lo que hayáis elegido) para que se compacte un poco la masa.
Se mezcla todo muy bien, se forman las bolas con las manos untadas con unas gotas de aceite para que no se os peguen o si tenéis habilidad con la ayuda de 2 cucharas.
Colocáis las albóndigas en un plato que pueda ir al micro, en tandas de 10 o 12 sin juntarlas y las cocináis a máxima potencia durante 4 minutos y cuando las tengáis todas hechas las reserváis.
Y ahora vamos con la salsa:
Se sofríe la cebolla picada con las dos cucharadas de aceite y cuando esté dorada se le añade las albóndigas, ya cocinadas en micro, se remueve todo para que se mezclen los sabores y se añade la leche evaporada, la mostaza, el caldo y el vino blanco.
Se deja hervir a fuego lento unos minutos, dependiendo del tipo de carne, las de pollo con 20 o 30 minutos será suficiente pero las de ternera un poco más para que salgan tiernas.
Las setas, salteadas previamente, se les añade unos minutos antes de acabar la cocción.
¿a que son fáciles de hacer?
Nota: se pueden adaptar a la dieta Dukan desde la fase de ataque si se elimina la cebolla y las setas. Se le puede añadir cebolla en polvo u otras especias para dar sabor.
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miércoles, 6 de noviembre de 2013
Mollejas con ajos tiernos y setas
Las mollejas que os traigo son de cordero, es una carne poco conocida que al igual que los callos o las asaduras se suelen comprar en las paradas de los mercados donde venden tripas, hígado y demás despojos del animal.
Yo suelo hacerlas al ajillo, pero en esta ocasión se me ocurrió hacerlas con ajos tiernos y setas ya que estamos en temporada, y el resultado ha sido genial.
Las setas que he empleado son Fredolics muy típicos en Cataluña y que resultan buenísimos para hacer salteados y en salsa pero si no los podéis conseguir los podéis sustituir por cualquier otra seta, hasta incluso unos simples champiñones.
Estos son los Fredolics.
Y ahora vamos con la receta.
Ingredientes:(para dos personas)
400 gr. de mollejas de cordero
1 manojo de ajos tiernos
200 gr. de fredolics o cualquier otra seta
1 cucharada sopera de aceite
sal, pimienta y azafrán
Elaboración:
Limpiar las mollejas de posibles hebras o partes grasientas y lavar bajo el grifo con ayuda de un escurridor.
Cortarlas a trocitos pequeños y secarlas con una servilleta de papel para eliminarle el exceso de humedad.
Limpiar los ajetes, eliminando la parte dura (la parte más verde y las hojas exteriores), cortar en trocitos de no más de 2 centímetros y reservar.
Limpiar las setas, cortándole la parte del tallo que tiene tierra, si lo tuviese. Si son setas grandes, las cortáis en láminas y reservarlas.
Sofreír las mollejas en una sartén con una cucharada de aceite y cuando estén doradas echar los ajetes y las setas.
Aliñar con un poco de sal, pimienta y una pizca de azafrán para cambiarles el color y cocinar unos minutos más, hasta que esté todo hecho. Se hacen enseguida.
Yo suelo hacerlas al ajillo, pero en esta ocasión se me ocurrió hacerlas con ajos tiernos y setas ya que estamos en temporada, y el resultado ha sido genial.
Las setas que he empleado son Fredolics muy típicos en Cataluña y que resultan buenísimos para hacer salteados y en salsa pero si no los podéis conseguir los podéis sustituir por cualquier otra seta, hasta incluso unos simples champiñones.
Estos son los Fredolics.
Y ahora vamos con la receta.
Ingredientes:(para dos personas)
400 gr. de mollejas de cordero
1 manojo de ajos tiernos
200 gr. de fredolics o cualquier otra seta
1 cucharada sopera de aceite
sal, pimienta y azafrán
Elaboración:
Limpiar las mollejas de posibles hebras o partes grasientas y lavar bajo el grifo con ayuda de un escurridor.
Cortarlas a trocitos pequeños y secarlas con una servilleta de papel para eliminarle el exceso de humedad.
Limpiar los ajetes, eliminando la parte dura (la parte más verde y las hojas exteriores), cortar en trocitos de no más de 2 centímetros y reservar.
Limpiar las setas, cortándole la parte del tallo que tiene tierra, si lo tuviese. Si son setas grandes, las cortáis en láminas y reservarlas.
Sofreír las mollejas en una sartén con una cucharada de aceite y cuando estén doradas echar los ajetes y las setas.
Aliñar con un poco de sal, pimienta y una pizca de azafrán para cambiarles el color y cocinar unos minutos más, hasta que esté todo hecho. Se hacen enseguida.
lunes, 8 de julio de 2013
Caracoles en salsa
Una receta un tanto peculiar, no solo porque hay a mucha gente que le producen un tanto de reparo o asco sino tambien por las diferentes técnicas a la hora de limpiarlos o purgarlos.
Los hay quien los mantiene en ayunas varios días para que suelten todo lo que han comido y quienes les ponen de comer algunos vegetales o hasta incluso harina para que coman y puedan eliminar los posibles restos de hierbas de las que se suelen alimentar que pudieran ser perjudiciales por el sabor que dejan o por la toxicidad que puedan ocasionar.
Yo os explico mi técnica, que no quiere decir que sea la mejor pero si la que siempre he practicado y que me da buenos resultados.
Los caracoles los solemos recoger nosotros mismos en el campo después de haber llovido, que es cuando salen normalmente o hasta incluso cualquier noche con ayuda de una linterna, que es cuando salen a comer.
Los solemos dejar en un cubo cubierto con una red lo suficientemente fina para que no se escapen pero que puedan respirar. Normalmente los dejamos tres días o cuatro en ayunas si los vamos a consumir enseguida o una semana añadiéndoles cada día un poco de harina espolvoreada por encima para que no se mueran de hambre ya que sino se echarían a perder.
Hay que procurar dejarlos en un lugar lo suficientemente fresco.
Procedimiento del limpiado:
Los lavamos con abundante agua en un barreño o fregadero para eliminarle la suciedad que se les adhiere a las conchas y cuando están limpios por fuera les echamos un puñadito de sal para que suelten las babas, los removemos con cuidado, los lavamos y repetimos esta operación varias veces hasta que veamos que no tienen babas verdosas incrustadas.
Nosotros solemos hacerlo unas tres veces o cuatro veces aproximadamente.
Una vez limpios, ponemos una cazuela con agua al fuego, echamos los caracoles, los mantenemos a fuego lento para que salgan de las conchas y cuando están fuera, vigilando que no se salgan de la cazuela, les subimos el fuego a tope de golpe para que mueran en el acto ( ya se, un poco sádico y macabro el tema pero se hace así). Una vez empieza a hervir el agua se le retira la espuma que suelta por encima con ayuda de una cuchara grande y se les deja hervir unos 5 minutos, los escurrimos ponemos agua limpia de nuevo con una pastilla de caldo o sal laurel etc, eso va a gustos y los hervimos durante media hora mas o menos y procedemos hacer el sofrito mientras. Ojo, no tiréis el agua de cocción.
Y vamos con la receta.
Ingredientes:
1 kilo de caracoles ya limpios y precocidos.
1 cebolla
Un par de guindillas picantes
1 pimiento morrón o ñora
1 tomate grande maduro (puede ser salsa de tomate en conserva)
3 o 4 dientes de ajo
1 trozo de chorizo de buena calidad
1 cucharadita de maicena (para espesar la salsa)
Sal, aceite y pimienta.
Elaboración:
Poner a hidratar el pimiento morrón o ñora en un poco de agua templada.
Hacer un sofrito con la cebolla y los ajos bien picado todo, añadimos el chorizo a trocitos, el tomate rallado, las guindas y por último la carne del pimiento o ñora que sacaremos raspando con ayuda de una cuchara (se puede triturar con la piel pero sin pepitas junto con el tomate si os resulta difícil o tiene poca carne).
Se cocina todo unos minutos, se sazona con un poco de sal y pimienta y se les añade los caracoles, se cubren con el caldo de cocerlos y se dejan cocer hasta que estén tiernos y por último se le añade la cucharadita de maicena diluida en un poco de caldo o agua, se deja espesar la salsa y listo.
Idea: se puede sustituir el chorizo por unos trocitos de bacon o no ponerles nada si estamos haciendo la dieta Dukan o queréis evitar el exceso de grasa..
Los hay quien los mantiene en ayunas varios días para que suelten todo lo que han comido y quienes les ponen de comer algunos vegetales o hasta incluso harina para que coman y puedan eliminar los posibles restos de hierbas de las que se suelen alimentar que pudieran ser perjudiciales por el sabor que dejan o por la toxicidad que puedan ocasionar.
Yo os explico mi técnica, que no quiere decir que sea la mejor pero si la que siempre he practicado y que me da buenos resultados.
Los caracoles los solemos recoger nosotros mismos en el campo después de haber llovido, que es cuando salen normalmente o hasta incluso cualquier noche con ayuda de una linterna, que es cuando salen a comer.
Los solemos dejar en un cubo cubierto con una red lo suficientemente fina para que no se escapen pero que puedan respirar. Normalmente los dejamos tres días o cuatro en ayunas si los vamos a consumir enseguida o una semana añadiéndoles cada día un poco de harina espolvoreada por encima para que no se mueran de hambre ya que sino se echarían a perder.
Hay que procurar dejarlos en un lugar lo suficientemente fresco.
Procedimiento del limpiado:
Los lavamos con abundante agua en un barreño o fregadero para eliminarle la suciedad que se les adhiere a las conchas y cuando están limpios por fuera les echamos un puñadito de sal para que suelten las babas, los removemos con cuidado, los lavamos y repetimos esta operación varias veces hasta que veamos que no tienen babas verdosas incrustadas.
Nosotros solemos hacerlo unas tres veces o cuatro veces aproximadamente.
Una vez limpios, ponemos una cazuela con agua al fuego, echamos los caracoles, los mantenemos a fuego lento para que salgan de las conchas y cuando están fuera, vigilando que no se salgan de la cazuela, les subimos el fuego a tope de golpe para que mueran en el acto ( ya se, un poco sádico y macabro el tema pero se hace así). Una vez empieza a hervir el agua se le retira la espuma que suelta por encima con ayuda de una cuchara grande y se les deja hervir unos 5 minutos, los escurrimos ponemos agua limpia de nuevo con una pastilla de caldo o sal laurel etc, eso va a gustos y los hervimos durante media hora mas o menos y procedemos hacer el sofrito mientras. Ojo, no tiréis el agua de cocción.
Y vamos con la receta.
Ingredientes:
1 kilo de caracoles ya limpios y precocidos.
1 cebolla
Un par de guindillas picantes
1 pimiento morrón o ñora
1 tomate grande maduro (puede ser salsa de tomate en conserva)
3 o 4 dientes de ajo
1 trozo de chorizo de buena calidad
1 cucharadita de maicena (para espesar la salsa)
Sal, aceite y pimienta.
Elaboración:
Poner a hidratar el pimiento morrón o ñora en un poco de agua templada.
Hacer un sofrito con la cebolla y los ajos bien picado todo, añadimos el chorizo a trocitos, el tomate rallado, las guindas y por último la carne del pimiento o ñora que sacaremos raspando con ayuda de una cuchara (se puede triturar con la piel pero sin pepitas junto con el tomate si os resulta difícil o tiene poca carne).
Se cocina todo unos minutos, se sazona con un poco de sal y pimienta y se les añade los caracoles, se cubren con el caldo de cocerlos y se dejan cocer hasta que estén tiernos y por último se le añade la cucharadita de maicena diluida en un poco de caldo o agua, se deja espesar la salsa y listo.
Idea: se puede sustituir el chorizo por unos trocitos de bacon o no ponerles nada si estamos haciendo la dieta Dukan o queréis evitar el exceso de grasa..
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domingo, 7 de julio de 2013
Mejillones al vapor y como sacarles las barbas adecuadamente
La mayoría, seguro que sabéis como hacer unos mejillones al vapor, pero no todos saben el pequeño truquillo de como sacarles las barbas adecuadamente, lo digo porque es un caso muy habitual con el que me he encontrado, hasta incluso en restaurantes, donde al comerlos nos encontramos con que a la mayoría de los mejillones aun les quedan restos de las barbas (esas fibras parecidas a los estropajos de esparto).
Si queréis que nos os ocurra esto solo tenéis que tirar de ellas cuando los estáis limpiando en el sentido adecuado, ni para arriba, ni para abajo porque o matáis el bicho o se le encasquillan los pelos rompiéndoseles dentro a medio sacar, lo correcto es sacarlos en el sentido en el que nos los encontramos o sea en la dirección a favor de por donde salen.
Ya veréis como salen mas facilmente y una vez cocinados no tendrán esos restos de barbas o pelos.
En cuanto a cocinarlos al vapor, cada uno emplea su técnica, yo simplemente los pongo en una cazuela sin agua, (ellos ya sueltan mucha que llevan dentro), les añado varios trozos de limón, los tapo y cocino hasta que se abren sin dejar que se hagan demasiado porque si no se les encoje mucho el gajo y quedan muy secos.
Truco: el agua que sueltan es ideal para añadírsela a una paella (no toda porque puede quedar fuerte de sabor) o para cualquier plato de pescado en salsa que vayamos hacer.
Hay que colarla antes porque puede tener algo de arenilla. La puedemos congelar para tener siempre a mano.
Si queréis que nos os ocurra esto solo tenéis que tirar de ellas cuando los estáis limpiando en el sentido adecuado, ni para arriba, ni para abajo porque o matáis el bicho o se le encasquillan los pelos rompiéndoseles dentro a medio sacar, lo correcto es sacarlos en el sentido en el que nos los encontramos o sea en la dirección a favor de por donde salen.
Ya veréis como salen mas facilmente y una vez cocinados no tendrán esos restos de barbas o pelos.
En cuanto a cocinarlos al vapor, cada uno emplea su técnica, yo simplemente los pongo en una cazuela sin agua, (ellos ya sueltan mucha que llevan dentro), les añado varios trozos de limón, los tapo y cocino hasta que se abren sin dejar que se hagan demasiado porque si no se les encoje mucho el gajo y quedan muy secos.
Truco: el agua que sueltan es ideal para añadírsela a una paella (no toda porque puede quedar fuerte de sabor) o para cualquier plato de pescado en salsa que vayamos hacer.
Hay que colarla antes porque puede tener algo de arenilla. La puedemos congelar para tener siempre a mano.
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lunes, 3 de junio de 2013
Boquerones en vinagre
Seguramente la mayoría sabréis como se hacen los boquerones en vinagre y que cada uno tiene su truquillo o modo de hacerlos pero siempre hay quien no los habrá hecho nunca o que no consiguen que les queden bien, pues para ellos va la receta y mi modo de hacerlos, espero que os gusten.
Ingredientes:
Boquerones
Vinagre blanco de buena calidad
Sal
Aceite de oliva
Ajo y perejil
Elaboración:
Se limpian los boquerones de la siguiente manera: (yo utilizo unas tijeras de cocina) corto la cabeza y la cola primero, después le corto la tripa o panza, también con las tijeras y finalmente le saco las tripas que queden, de esta manera no quedan barbas.
Luego los abro, separando un lado de la espina con la ayuda de la uña y luego le arranco la espina desde la cola hacia abajo, separo los filetes y le elimino la aleta que tiene en el lomo.
Los lavo bajo el grifo, con la ayuda de un colador, hasta que no tengan nada de sangre (así quedan más blancos después) y los dejo escurrir.
Les añado sal y los dejo reposar unos 10 o 15 minutos (de esta manera salen más tiesos).
Los pongo en un recipiente bien colocados y les añado el vinagre, han de quedar cubiertos.
Se dejan en un lugar fresco hasta que blanqueen por completo, todo depende del vinagre, de lo grande de los boquerones y del gusto de cada cual, yo los suelo dejar tres o cuatro horas, asegurándome de vez en cuando que el vinagre les llegue por todos los lados, a veces algunos filetes se pegan entre sí y no se acaban de hacer del todo (hay quién los deja toda la noche, eso va a gustos).
Una vez hechos se escurren del todo, se colocan por capas y se aliñan cada capa con el aceite de oliva, el ajo y el perejil picados.
Si no os gusta con mucho sabor a vinagre se pueden lavar brevemente antes de echarles el aceite.
Ingredientes:
Boquerones
Vinagre blanco de buena calidad
Sal
Aceite de oliva
Ajo y perejil
Elaboración:
Se limpian los boquerones de la siguiente manera: (yo utilizo unas tijeras de cocina) corto la cabeza y la cola primero, después le corto la tripa o panza, también con las tijeras y finalmente le saco las tripas que queden, de esta manera no quedan barbas.
Luego los abro, separando un lado de la espina con la ayuda de la uña y luego le arranco la espina desde la cola hacia abajo, separo los filetes y le elimino la aleta que tiene en el lomo.
Los lavo bajo el grifo, con la ayuda de un colador, hasta que no tengan nada de sangre (así quedan más blancos después) y los dejo escurrir.
Les añado sal y los dejo reposar unos 10 o 15 minutos (de esta manera salen más tiesos).
Los pongo en un recipiente bien colocados y les añado el vinagre, han de quedar cubiertos.
Se dejan en un lugar fresco hasta que blanqueen por completo, todo depende del vinagre, de lo grande de los boquerones y del gusto de cada cual, yo los suelo dejar tres o cuatro horas, asegurándome de vez en cuando que el vinagre les llegue por todos los lados, a veces algunos filetes se pegan entre sí y no se acaban de hacer del todo (hay quién los deja toda la noche, eso va a gustos).
Una vez hechos se escurren del todo, se colocan por capas y se aliñan cada capa con el aceite de oliva, el ajo y el perejil picados.
Si no os gusta con mucho sabor a vinagre se pueden lavar brevemente antes de echarles el aceite.
sábado, 20 de abril de 2013
Alcachofas con anchoas
Seguramente much@s ya conocíais ésta receta, sobretodo los más maduritos, ya que ha menudo se solía poner en los bares a modo de tapa, pero hoy en día no se ve tanto y por eso he decidido publicarla ya que es muy sencilla, soluciona cualquier entrante, es ligera y seguramente habrá quien aún no la haya probado.
Ingredientes:
1 lata o bote de alcachofas en conserva
1 lata de anchoas en aceite de oliva
Un chorrito de vinagre, y una pizca de pimentón dulce y pimienta
Preparación:
Escurrir las alcachofas y reservar un poco del caldo, cortarlas por la mitad y colocarlas en un plato.
Escurrir las anchoas y reservar el aceite, cortarlas por la mitad y colocar un trozo sobre cada alcachofa.
Hacer una vinagreta con el pimentón, la pimienta, el vinagre y un poco de aceite de las anchoas o sustituirlo por un poco del caldo de las alcachofas si estáis a dieta. Agitarlo todo muy bien y rociar las alcachofas con ésta salsa vinagreta.
Ingredientes:
1 lata o bote de alcachofas en conserva
1 lata de anchoas en aceite de oliva
Un chorrito de vinagre, y una pizca de pimentón dulce y pimienta
Preparación:
Escurrir las alcachofas y reservar un poco del caldo, cortarlas por la mitad y colocarlas en un plato.
Escurrir las anchoas y reservar el aceite, cortarlas por la mitad y colocar un trozo sobre cada alcachofa.
Hacer una vinagreta con el pimentón, la pimienta, el vinagre y un poco de aceite de las anchoas o sustituirlo por un poco del caldo de las alcachofas si estáis a dieta. Agitarlo todo muy bien y rociar las alcachofas con ésta salsa vinagreta.
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martes, 2 de abril de 2013
Callos con tomate
Los callos son muy típicos en nuestro país y hay cantidad de recetas y modos de prepararlos. Esta es una receta sencilla y apenas sin grasa añadida. Cuando los hago, siempre procuro hacer bastantes y los congelo por raciones porque están más buenos de un día para otro, cambian totalmente el sabor. Hoy en día se suelen encontrar en muchos sitios, aunque yo sigo prefiriendo los del mercado o plaza, que se venden en paradas de casquería o también en las mal llamadas "despojos". Vienen totalmente limpios, no como antiguamente y hasta incluso un poco cocidos, lo que hace que el tiempo de preparación o cocción sea mucho menor. Son económicos y en contra de lo que se cree, no son para nada grasientos, al contrario y además son ricos en gelatina.
Animaros a probarlos!!!
Ingredientes:
1 kg de callos de ternera o de cordero, cortados a trozos pequeños
1 cebolla grande
2 o 3 dientes de ajo
1/2 litro de zumo de tomate
1 vaso de vino blanco
1 cucharada sopera de aceite de oliva
2 o 3 guindillas picantes
Sal, pimienta, azafrán, pimentón y orégano
Elaboración:
Lavar un poco los callos y dejarlos en un escurridor.
Mientras, sofreímos la cebolla y los ajos bien picaditos en una cazuela, con la cucharada de aceite y las guindillas.
Cuando esté dorada, echamos los callos, removemos todo para que se integren los sabores y a continuación añadimos el zumo de tomate y el vino, removemos y cuando empiece a hervir añadimos las especies, una pizca de cada una.
Dejamos hervir a fuego lento durante casi una hora o hasta que estén tiernos, removiendo de vez en cuando.
Como ya he comentado, es mejor consumirlos de un día para otro, porque cambian totalmente el sabor.
Nota: los que no estéis a dieta, le podéis añadir unos trocitos de tocino o bacon y chorizo en el sofrito, quedan más ricos.
Truco: si os quedan unos pocos y algo de salsa, podéis hacer unos callos con garbanzos con solo añadirle un bote de los que vienen ya cocidos y calentándolo todo junto, quedan buenísimos.
sábado, 23 de marzo de 2013
Almejas a la marinera
Ingredientes:
1/2 kg de almejas
2 o 3 dietes de ajo picados
1 cucharada de aceite de oliva
un chorrito de vino blanco
sal y perejil
Elaboración:
Poner las almejas en remojo cubiertas de agua, con una cucharadita de sal, durante media hora para que suelten la arena.
En una sartén o cazuela, dorar los dientes de ajo picaditos y a continuación echar las almejas previamente escurridas y lavadas.
Añadir el chorrito de vino y tapar hasta que se abran, espolvorear con el perejil y servir.
Nota: no cocinarlas demasiado, tan solo hasta que se abran del todo y listo, de lo contrario no quedarían jugosas, no hace falta ponerles sal al cocinarlas porque contienen bastante agua de mar y ya es bastante salada.
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martes, 19 de febrero de 2013
Huevos rellenos de atún
A menudo suelo cocer huevos que reservo en la nevera para echar mano de ellos, ya sea como guarnición con un plato de verduras, enriquecer una sopa poniéndolo picadito o bien como en este caso para elaborar unos huevos rellenos rápidos, muy sencillos y que además son aptos para la dieta Dukan o el método Montignac.
No llevan grasas añadidas y se hacen en frío, sin necesidad de hornear.
Ingredientes:
4 huevos
1 lata de atún al natural o en aceite bien escurrida
2 cucharadas soperas de queso batido 0% o queso de untar (tipo philadelphia)
1 cucharadita de mostaza de Dijón
8 tiras de pimiento asado para adornar (opcional)
Elaboración:
Cocer los huevos unos 12 minutos en agua con abundante sal para que no se rompan al cocer y reservar.
Mezclar el queso batido con la mostaza y el atún desmigado y muy escurrido (yo lo suelo dejar un rato sobre un colador).
Pelar los huevos, cortarlos por la mitad a lo largo y retirar las yemas.
Añadir la mitad de las yemas a la mezcla anterior y mezclar todo con ayuda de un tenedor hasta que quede homogéneo (las yemas restabtes se pueden reservar para añadirlas a una sopa).
Rellenar las mitades de huevo con la mezcla y colocar una tira de pimiento en cada uno.
Nota: la cantidad de mostaza dependerá del gusto de cada cual, o se puede eliminar en caso de que no os guste. No poner el pimiento si estáis en la fase de ataque de Dukan.
No llevan grasas añadidas y se hacen en frío, sin necesidad de hornear.
Ingredientes:
4 huevos
1 lata de atún al natural o en aceite bien escurrida
2 cucharadas soperas de queso batido 0% o queso de untar (tipo philadelphia)
1 cucharadita de mostaza de Dijón
8 tiras de pimiento asado para adornar (opcional)
Elaboración:
Cocer los huevos unos 12 minutos en agua con abundante sal para que no se rompan al cocer y reservar.
Mezclar el queso batido con la mostaza y el atún desmigado y muy escurrido (yo lo suelo dejar un rato sobre un colador).
Pelar los huevos, cortarlos por la mitad a lo largo y retirar las yemas.
Añadir la mitad de las yemas a la mezcla anterior y mezclar todo con ayuda de un tenedor hasta que quede homogéneo (las yemas restabtes se pueden reservar para añadirlas a una sopa).
Rellenar las mitades de huevo con la mezcla y colocar una tira de pimiento en cada uno.
Nota: la cantidad de mostaza dependerá del gusto de cada cual, o se puede eliminar en caso de que no os guste. No poner el pimiento si estáis en la fase de ataque de Dukan.
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viernes, 28 de diciembre de 2012
Corazones al ajillo
4 corazones de cordero (o 400/500 gr de corazones de ternera o cerdo)
4 o 5 dientes de ajo
2 guindillas picantes (pequeñas)
Una pizca de hierbas provenzales
Sal y pimienta
Un chorrito de vino blanco
2 cucharadas de aceite de oliva
Elaboración:
Poner el aceite en una cazuela, dorar un poco los ajos cortados en láminas junto con las guindillas.
Incorporar los corazones cortados en trocitos pequeños y sofreír todo junto unos minutos hasta que se doren un poco.
Añadir las hierbas, la pimienta y rectificar de sal si es necesario, remover todo, añadir también el vino, cocer hasta evaporarse por completo, removiendo de vez en cuando y servir.
martes, 22 de mayo de 2012
Asadura en salsa
Este plato es bastante típico en los bares de tapas mas antiguos junto con los callos de toda la vida.
Las asaduras tienen una consistencia muy particular que no a todo el mundo gusta pero creo que es un plato muy sabroso y económico.
Es mejor prepararlo con al menos un día de antelación porque gana mucho con el reposo. Yo las suelo comprar en mercados en las paradas de casquería, las cocino y congelo en raciones para disfrutar de ellas en cualquier momento.
Ingredientes
Para dos personas:
4 asaduras de cordero
2 cebollas medianas picadas
4 dientes de ajo
2 tomates maduros triturados (puede ser frito)
2 guindillas picantes pequeñas (al gusto)
1 pastilla de caldo
1 vaso de vino blanco
sal, pimienta y aceite
Elaboración
Trocear las asaduras en pedacitos de 3 por 3 cm. rechazando las partes duras o tubos, lavar bien y escurrir.
En una cazuela sofreír la cebolla picada con un poco de aceite, cuando cambie de color añadir los ajos, las guindillas y sofreír.
Cuando esté dorado todo, echar las asaduras y remover a menudo para que no se peguen. Cuando cambien de color añadir el tomate, remover y seguir rehogando unos minutos (si utilizamos tomate frito no hace falta rehogarlo).
Añadir el vino y cuando se evapore un poco cubrir todo con agua y la pastilla de caldo.
A la que empiece a hervir tapar y bajar el fuego.
Cocer durante una hora mas o menos removiendo de vez en cuando para ir bajando las asaduras porque tienden a inflarse mucho durante el proceso de cocción. Probar si están tiernas y si no cocer unos minutos mas.
Las asaduras tienen una consistencia muy particular que no a todo el mundo gusta pero creo que es un plato muy sabroso y económico.
Es mejor prepararlo con al menos un día de antelación porque gana mucho con el reposo. Yo las suelo comprar en mercados en las paradas de casquería, las cocino y congelo en raciones para disfrutar de ellas en cualquier momento.
Ingredientes
Para dos personas:
4 asaduras de cordero
2 cebollas medianas picadas
4 dientes de ajo
2 tomates maduros triturados (puede ser frito)
2 guindillas picantes pequeñas (al gusto)
1 pastilla de caldo
1 vaso de vino blanco
sal, pimienta y aceite
Elaboración
Trocear las asaduras en pedacitos de 3 por 3 cm. rechazando las partes duras o tubos, lavar bien y escurrir.
En una cazuela sofreír la cebolla picada con un poco de aceite, cuando cambie de color añadir los ajos, las guindillas y sofreír.
Cuando esté dorado todo, echar las asaduras y remover a menudo para que no se peguen. Cuando cambien de color añadir el tomate, remover y seguir rehogando unos minutos (si utilizamos tomate frito no hace falta rehogarlo).
Añadir el vino y cuando se evapore un poco cubrir todo con agua y la pastilla de caldo.
A la que empiece a hervir tapar y bajar el fuego.
Cocer durante una hora mas o menos removiendo de vez en cuando para ir bajando las asaduras porque tienden a inflarse mucho durante el proceso de cocción. Probar si están tiernas y si no cocer unos minutos mas.
domingo, 20 de mayo de 2012
Sepias con salchichas y champiñones
Esta receta está inspirada en un plato típico catalán que se llama "Sepia con albóndigas", el cual aparte de albóndigas de carne de cerdo, normalmente lleva también patatas en lugar de setas. Al estar a dieta lo he adaptado sustituyendo las albóndigas por salchichas de pollo y las patatas por setas. Esta vez la he hecho con unas setas que tenía congeladas llamadas llanegas pero también la suelo hacer con champiñones.
Es muy sencilla, está buenísima y es apta para dieta ya que resulta bastante ligera.
Apta para la dieta Dukan desde la fase crucero
Ingredientes
2 sepias medianas (limpias y troceadas)
1 cebolla (picada)
2 dientes de ajo (picados)
1 cucharada sopera de tomate frito (puede ser natural)
6 salchichas de pollo
250 gr. de champiñones limpios y troceados
250 ml. de agua o caldo suave de pascado (puede ser 1/2 cubito)
Elaboración
En una cazuela antihaderente, sofreir la cebolla y el ajo a fuego suave con poco aceite.
Cuando estén dorados incorporar las sepias, remover a menudo hasta que se evapore casi toda el agua que sueltan.
Añadir las salchichas y cuando estén un poco hechas se agregan los champiñones y después la cucharada de tomate y cubrir con agua o caldo de pescado suave.
Rectificar de sal, añadir un poco de pimienta blanca y dejar hervir a fuego lento con tapadera hasta que esté tierna la sepia.
Ha de quedar con un poco de salsa.
Es muy sencilla, está buenísima y es apta para dieta ya que resulta bastante ligera.
Apta para la dieta Dukan desde la fase crucero
Ingredientes
2 sepias medianas (limpias y troceadas)
1 cebolla (picada)
2 dientes de ajo (picados)
1 cucharada sopera de tomate frito (puede ser natural)
6 salchichas de pollo
250 gr. de champiñones limpios y troceados
250 ml. de agua o caldo suave de pascado (puede ser 1/2 cubito)
Elaboración
En una cazuela antihaderente, sofreir la cebolla y el ajo a fuego suave con poco aceite.
Cuando estén dorados incorporar las sepias, remover a menudo hasta que se evapore casi toda el agua que sueltan.
Añadir las salchichas y cuando estén un poco hechas se agregan los champiñones y después la cucharada de tomate y cubrir con agua o caldo de pescado suave.
Rectificar de sal, añadir un poco de pimienta blanca y dejar hervir a fuego lento con tapadera hasta que esté tierna la sepia.
Ha de quedar con un poco de salsa.
jueves, 17 de mayo de 2012
Alitas de pollo al horno
Esta es una receta sin grasa añadida, pero que en la dieta Dukan no aconsejan ésta parte del pollo por considerar que al tener mucha piel, es la que tiene más grasa. No obstante es una receta a la que no renuncio aunque sea una vez al mes, porque considero que no hace falta sacrificar tanto si a lo largo de todo el dia miro de no comer ningún otro alimento que contenga grasa.
Ingredientes
Para dos personas
12 alas de pollo
2 cucharadas de salsa de soja
2 cucharadas de vino blanco o zumo de limón
1 cucharadita de hierbas probenzales (romero,tomillo..)
1/2 cucharadita de pimentón o de curry
1/2 cucharadita ajo en polvo
1/2 cucharadita de cebolla en polvo (opcional)
Elaboración
Precalentar el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.
Colocar todas las alitas en una fuente para horno.
En un vaso hacer la mezcla de todos los ingredientes restantes para aliñar las alas y untar por los dos lados con el aliño con la ayuda de una brocha.
Hornear hasta que estén doradas por los dos lados. Han de quedar crujientes.
Nota: son ideales para ir acompañadas de una buena ensalada. Además se hacen solas y en poco rato.
Ingredientes
Para dos personas
12 alas de pollo
2 cucharadas de salsa de soja
2 cucharadas de vino blanco o zumo de limón
1 cucharadita de hierbas probenzales (romero,tomillo..)
1/2 cucharadita de pimentón o de curry
1/2 cucharadita ajo en polvo
1/2 cucharadita de cebolla en polvo (opcional)
Elaboración
Precalentar el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.
Colocar todas las alitas en una fuente para horno.
En un vaso hacer la mezcla de todos los ingredientes restantes para aliñar las alas y untar por los dos lados con el aliño con la ayuda de una brocha.
Hornear hasta que estén doradas por los dos lados. Han de quedar crujientes.
Nota: son ideales para ir acompañadas de una buena ensalada. Además se hacen solas y en poco rato.
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martes, 15 de mayo de 2012
Pulpo a la gallega
El pulpo lo solemos encontrar a menudo en piezas grandes que se asemejan bastante a los gallegos pero que resultan más económicos y que son ideales para ésta receta.
Para la dieta Dukan: eliminar el aceite (se puede sustituir por un poco del caldo de cocción).
Ingredientes
1 pulpo de 2 kg o más (pierden mucho al cocer)
pimentón dulce o picante
2 hojas de laurel
2 o 3 cucharadas de aceite
sal
Elaboración
Limpiar el pulpo, quitandole los ojos, la boca y vaciándole la cabeza (sín pelarlo). Se puede tener congelado varios dias para que salga más tierno.
En una olla honda poner agua a hervir, hasta la mitad, con un puñadito de sal y el laurel.
Cuando rompa a hervir meter el pulpo y dejar cocer hasta que esté tierno, unos 40 minutos. Se ha de ir comprobando a partir de la media hora, pinchando con un tenedor la parte más gruesa de las patas.
Cuando esté tierno, escurrir y cortarlo a rodajitas, ponerlo en una bandeja y aliñar con el pimentón, las cucharadas de aceite y sal si fuese necesario, remover un poco y listo..
Para la dieta Dukan: eliminar el aceite (se puede sustituir por un poco del caldo de cocción).
1 pulpo de 2 kg o más (pierden mucho al cocer)
pimentón dulce o picante
2 hojas de laurel
2 o 3 cucharadas de aceite
sal
Elaboración
Limpiar el pulpo, quitandole los ojos, la boca y vaciándole la cabeza (sín pelarlo). Se puede tener congelado varios dias para que salga más tierno.
En una olla honda poner agua a hervir, hasta la mitad, con un puñadito de sal y el laurel.
Cuando rompa a hervir meter el pulpo y dejar cocer hasta que esté tierno, unos 40 minutos. Se ha de ir comprobando a partir de la media hora, pinchando con un tenedor la parte más gruesa de las patas.
Cuando esté tierno, escurrir y cortarlo a rodajitas, ponerlo en una bandeja y aliñar con el pimentón, las cucharadas de aceite y sal si fuese necesario, remover un poco y listo..
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